Monday, March 30, 2009

Uno de portátiles

Then...(ver este blog en inglés)

Hace diez años, mi hermana me regaló un iBook (Apple), un equipo sin Wi-Fi y Bluetooth repleto de problemas de compatibilidad con aplicaciones Windows (Excel dejó de funcionar y no había manera de arreglarlo). Nunca lo valoré como un equipo serio y decidí aparcarlo en un rincón de casa, donde se quedó acumulando polvo. Desde entonces, me he decantado por equipos de sobremesa.

Hace tres años, decidí contratar el servicio 'triple-play' de uno de los ISP más reconocidos. Los técnicos llegaron a casa, me cambiaron el modem ADSL (1MB) del PC con un router inalámbrico (3MB) e instalaron el descodificador de TV. A partir de ahí, todo todo se fue al garete: problemas constantes de conectividad, velocidades de navegación muy por debajo de lo prometido (cuando lograba acceder a Internet) y llamadas incesantes al centro de servicio técnico. Y nada... seguía con poca o ninguna conectividad. Tras muchos intentos (tengo los números de los expedientes para demostrarlo) de conseguir una solución, los técnicos se rindieron y se lavaron las manos diciendo que el problema se debía a mi hardware, ya que todo estaba bien configurado y los cuadros de mando (del centro técnico) mostraban que el router funcionaba bien. El problema, según el técnico, era que mi ordenador era demasiado viejo y necesitaba comprarme uno nuevo.

Pequé de ingenuo, le hice caso y me compré un sobremesa nuevo (equipo que sigo utilizando, por cierto). Después de más de 700 euros invertidos y seis meses más sin servicio (nunca consiguieron resolver el problema), me harté y despedí al proveedor como hacen con los EREs. Me pasé a un ISP con servicio de 20MB (modem cableado, por supuesto) que, hasta la fecha, funciona de maravilla.

Gracias a esta experiencia, siempre he desconfiado de portátiles, accesos inalámbricos y proveedores multinacionales a pesar de reconocer las virtudes de ambas tecnologías. Es decir, hasta ahora.

...and now

Hace un par de semanas tuve la oportunidad única de comprar un portátil a muy buen precio. Además, un fabricante propuso enviarme un punto de acceso (AP) inalámbrico para hacer pruebas y decidí que era un buen momento para intentar la tecnología inalámbrica de nuevo. Y, al mismo tiempo, pensé: ¿por qué no documentar todo el proceso en un blog?

Y eso es precisamente de lo que va este blog: qué hice, cómo lo hice y por qué lo hice.

1. El portátil

Con todos los modelos de portátiles que hay en el mercado, la pregunta más importante que tenía que responder fue, ¿qué tipo de portátil me compro? Para simplificar la decisión, me propuse dos objetivos: un equipo todo-en-uno (personal, profesional, ocio) potente, robusto y dotado de las últimas tecnologías de conectividad con un precio dentro de mi presupuesto (entre 600 y 900 euros) y, además, tenía que ser lo suficientemente ligero para llevar de viaje. Como periodista mi trabajo me requiere viajar varias veces al año. Ese fue el razonamiento. La verdad es que quise comprarme un portátil nuevo y, si fuera posible, que fuera la envidia de la oficina.

Al final, opté por un HP Pavilion dv3550es con Windows Vista Home Premium SP1 de 64bits, procesador Intel Core 2 Duo de 2,26GHz, 4GB de RAM DDR2, pantalla panorámica WXGA Bright View de 13,3" con resolución de 1280x800, tarjeta gráfica Nvidia GeForce 9300M GS, DVD RW doble capa, disco duro SATA de 320GB, conectividad Bluetooth y Wi-Fi , webcam y micrófono integrado, altavoces Altec-Lansing, mando a distancia, lector de huellas digitales, lector de tarjetas de memoria 5 en 1, salida HDMI, 3 puertos USB 2.0, 1 puerto eSATA, Ethernet LAN y baterías de 4 y 6 celdas. El peso total es de 1,87 kgs, aunque el disco óptico es desmontable haciéndolo más ligero.

Además, la plataforma incluye Norton Internet Security 2009 con una licencia de 90 días, Microsoft Office 2007 Home (60 días), Microsoft Works, Windows Mail, Adobe Reader 5.0, HP MediaSmart y HP ProtectSmart, aplicaciones de gestión de archivos multimedia y protección de disco duro, respectivamente.

Por último, este portátil ofrece una estética moderna con una carcasa de metal bronceado y perfil ligero.

El único punto débil de este portátil es su teclado que, aunque tiene un tacto ligero y fácil, es difícil de distinguir las letras en condicines de poca luz. Si no fuera por este fallo, le hubiese puesto una nota de 10 en cuanto a forma, diseño, contenido y prestaciones.

2. Procedimiento punto de acceso

Después de crear las cuentas de usuario y configurar el lector de huellas, el primer paso es configurar el acceso a Internet. Para mí, este el momento de la verdad ya que me afrontaba a mis peores temores y prejuicios.

SMC Networks, fabricante de dispositivos de conectividad, me dio a elegir entre varios de routers inalámbricos y, después de relatar mis experiencias e impresiones, sugirieron el modelo SMCWEB-N, un punto de acceso (AP) inalámbrico que utiliza el protocolo 802.11 b/g/n (draft) fácil de configurar a través del navegador Web.

Según la documentación, sólo hay que conectar el portátil al puerto LAN1 del AP e introducir la dirección http://192.168.2.2/ en la barra de direcciones del navegador. Tengo que decir que soy uno de estos tíos que nunca se lee un manual de usuario. Normalmente me apaño con la guía de instalación rápida.







































































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